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CAMBIO PERSONAL CON SUBMODALIDADES

Un amplio rango de posibilidades

Por Pedro Henríquez
Master Practitioner & Trainer en PNL

 

En PNL, se les da el nombre de “modalidades” a los cinco sentidos: visual, auditivo, kinestésico, auditivo y gustativo. Como posiblemente usted sabe, también se les denomina “sistemas de representación”. Los seres humanos utilizamos los sentidos para recibir, transmitir y almacenar información.

Dentro de cada modalidad, existe una gran cantidad de detalles y así lo ilustran estos ejemplos:

Visual: Ubicación, distancia, brillo, color, tamaño, foco, movimiento (o no), asociado-disociado, etc.

Auditivo: Volumen, tono, distancia (de la cual viene el sonido), mono o estéreo, ubicación, intermitente o continuo, etc.

Kinestésico: Ubicación, temperatura, presión, textura (liso o áspero), duración, movimiento, intensidad, etc.

Los seres humanos almacenan sus experiencias utilizando combinaciones de submodalidades. La PNL, que desde sus inicios fue descrita como “el estudio de la experiencia subjetiva” utiliza esta manera de almacenar las experiencias, como “software” para el cerebro, lo cual permite lograr una amplia variedad de cambios personales. Muchísimas técnicas de PNL, incluyendo algunas que quizás usted, lector, ya conoce, usan y/o están basadas en submodalidades.

Vale la pena mencionar aquí que los procesos a través de los cuales una persona almacena información, son inconscientes (automáticos) y que cuando una persona se comunica, utiliza, sin darse cuenta, las misma piezas (submodalidades) que empleó para almacenar la información. Veamos algunas frases como ejemplo:

“Veo que hay alternativas”

“Eso que me dices me suena conocido”

“Esta situación es un dolor de cabeza”

“Tu descubrimiento sonó como música en mis oídos”

“Las perspectivas son brillantes”

“Ya dejamos ese problema atrás”

Hay algo interesante: Si hacemos un cambio en la descripción verbal, podemos lograr que cambie nuestra percepción acerca de esa experiencia.

El siguiente ejercicio será muy útil para comenzar a experimentar la potencia del trabajo con submodalidades:

Colócate en una posición cómoda. Relájate y puedes cerrar los ojos, si así lo deseas...

Escoge un experiencia placentera que hayas tenido en el pasado. No tienes que decírsela a nadie, así que puedes escoger inclusive “aquello”... Métete adentro de ti y obtén una foto o una película, lo que prefieras, de esa experiencia. La imagen que estás viendo en este momento, la llamaremos la imagen "normal" durante el ejercicio... Descubre lo que sucede al hacer los siguientes cambios:

a. Modifica los colores: ponle colores muy intensos... ahora ponla en blanco y negro... regresa a la imagen normal...

b. Pon la imagen muy cerca de ti... y ahora ponla lejos... regresa a lo normal...

c. Haz que la imagen sea muy nítida, que se distingan los más pequeños detalles... ahora ponla difusa, borrosa... vuelve a lo normal...

d. Pon más claras las partes claras y más obscuras las obscuras... vuelve a lo normal...

e. Convierte la escena en una foto... si hay cambios en las imágenes, ve pasando fotos, con las imágenes fijas... ahora haz que sea como una película... regresa a lo normal...

f. Inclúyete a ti mismo(a) en la imagen... ahora salte de la imagen y mírala desde afuera... vuelve a meterte en la imagen... vuelve a salirte... regresa a lo normal.

g. Pon ahora tu atención en los sonidos... cambia el volumen: ponlo más fuerte... cámbialo a un volumen muy reducido...

h. Cambia el tono de los sonidos: hazlos muy agudos... ahora muy graves...

i. Haz que la fuente de los sonidos esté muy cerca de tí... ahora, muy lejos...

j. Ubica la fuente del sonido a tu derecha... a tu izquierda... encima de ti... que salga del piso...

Usted podría seguir proponiendo cambios con más submodalidades, solo para ver que pasa. Asegúrese de regresar a la imagen original, en cada oportunidad. Una vez hecha la exploración, usted (si se aplicó el ejercicio a si mismo) o su cliente, pueden elegir aquellos cambios que causaron un impacto positivo y entonces dejar esos cambios como permanentes.

Como guía general, pero nunca como regla, los aumentos de luz, brillo, tamaño, acercar la imagen y asociarse a ella, en muchos casos incrementan el impacto positivo de una información que esta almacenada en la memoria.

Otro ejemplo de las posibilidades de aplicación de las submodalidades, es la siguiente técnica, que está diseñada con el objetivo de lograr el control del dolor (de cualquier tipo). Vale la pena señalar aquí, que siendo la PNL muy cuidadosa en cuanto a la ecología personal del cliente, es importante que tanto el especialista en PNL como el cliente estén conscientes de que en general, el dolor es un síntoma, que puede requerir consulta al médico.

1. A tu criterio, dale una calificación al dolor, en una escala del 0 (ningún dolor) hasta 10 (máximo dolor).

2. Disocia el dolor de tu cuerpo (en este caso no tiene que ser necesariamente una imagen tuya. Serviría cualquier cosa que tu imaginación utilice como imagen del dolor: una forma, una mancha, un objeto, etc).

3. Comienza a probar cambios "submodalidades" como:

- Prueba hacer la imagen más pequeña (con tu imaginación) y ves que sucede (puede ser que el dolor disminuya).

- Ahora prueba ponerle o quitarle movimiento.

- Mueve la imagen a la derecha, al centro, la izquierda, arriba, abajo, hasta que ubiques la posición en la cual el dolor disminuye al máximo.

- Quizás la imagen tiene algún color: Prueba a cambiarle el color o colores.

- Si la imagen tuviera algún sonido, juega también cono los sonidos.

La idea es que encuentres la combinación de cambios que sea la que te ayude a disminuir esa calificación a un puntaje mínimo o a cero.

4. Una vez hecho lo anterior, te vas a imaginar que colocas esa imagen dentro de un globito que esta lleno de helio. Te imaginas que sueltas el globito en el aire y que comienza a alejarse hacia las nubes y por supuesto, se va haciendo cada vez más pequeño, hasta que se convierte en puntico y desaparece o, si hay nubes, desaparece entre ellas.

Hacer este último paso al aire libre, viendo realmente el cielo y las nubes, es mucho más potente.

Como se puede apreciar, el aprender a manejar las submodalidades es un primer paso, y muy importante para en el desarrollo de la flexibilidad en el control de nuestros estados internos. El secreto es la práctica, y aprender bajo la guía de un verdadero especialista en PNL, que tenga las credenciales y experiencia adecuadas.

Bibliografía en español, recomendada para el tema de las submodalidades:

“Use su Cabeza para Variar” por Richard Bandler. Editorial Cuatro Vientos.

“Introducción a la PNL”, por J. Seymour y J. O’Connor. Editorial Cuatro Vientos.

“Excelencia Mental”, por J. de Saint Paul y S. Tenebaum. Editorial Robin Book.

“Corazón de la Mente” por Steve y Connirae Andreas. Editorial Cuatro Vientos. (En este libro no se “explican” las submodalidades, pero muchas de sus técnicas hacen un uso extensivo de ellas).